+ 52 33 1146 2523

hola@welaw.com.mx

Síguenos en:

¿Realmente funciona? ¿Qué es Legal Design?

Cuando empezamos a escuchar términos como “Legal Design”, es muy normal que empiece a asustarte. ¿Por qué? Porque suena a la típica palabrita de moda de un consultor que te va a cobrar carísimo y, al final, nada más te va a dar un PDF que nadie va a leer.

La verdad, todos hemos estado ahí. Y todos hemos pagado eso.

Entonces, la pregunta es muy justa: ¿De verdad sirve para algo el Legal Design o son solamente cosas que inventa la gente?

Quiero mostrarte aquí por qué no es una tendencia pasajera. Y no lo voy a hacer solamente con palabras; vamos a mostrar los hechos y cómo los grandes están adoptando esto. No por moda, sino porque funciona.

¿Qué es Legal Design y por qué funciona?

Los gigantes ya hicieron la tarea por ti. Si esto fuera una idea loca de una startup normal, no tendríamos a gigantes como Stanford, Cambridge y el MIT metiendo millones de dólares y su reputación completa en esto.

Stanford fue el pionero. Creó el Stanford Legal Design Lab, un laboratorio completo dedicado a diseñar tecnología y servicios legales que sí funcionan. Su misión es bien clara, y es una que compartimos: “construir una nueva generación de productos y servicios legales que la gente pueda y quiera usar”.

Aquí está la diferencia, y es clave que la veas: no se trata de que los abogados hagan el contrato que ellos dicen que tú necesitas. Se trata de que lo que de verdad necesitas para tu empresa no la frene. Es diseñar el derecho para que te impulse, no para que sea un ancla.

Cambridge aporta la validación científica. En 2025, su última investigación sobre Legal Design descubrió que los abogados tradicionales son como un mecánico: los llamas cuando el motor ya explotó. Son “reparadores”.

En cambio, los que usamos Legal Design somos como ingenieros. No esperamos a que todo explote. Diseñamos el coche desde el principio para que sea rápido, seguro y eficiente. Prevenimos problemas basándonos en los que ya tienes y, mucho mejor aún, creamos oportunidades a partir de ellos.

La diferencia es simple: los abogados reaccionan, los diseñadores legales diseñamos el futuro.

¿Y el MIT qué hizo? Puso el porqué de todo esto. El MIT estableció el cambio de perspectiva más brutal: el objetivo es diseñar el ecosistema legal con las personas, no sólo para las personas.

El problema real: la mayoría de los abogados sólo ven una parte del rompecabezas

Cambridge identificó algo muy interesante que el MIT también remarca en sus investigaciones: hay tres niveles de conocimiento legal. Y si tu abogado se queda sólo en el primer nivel, estás perdido.

¿Quieres saber en qué nivel está tu estructura legal actual? Agenda una sesión de diagnóstico gratuito →

Es convertir un departamento legal de algo que solo revisa documentos a un motor de crecimiento. Es revolucionario porque deja de ser una herramienta de protección para ser una herramienta de creación. Una herramienta que se adapta a como el cliente la necesita, basada en los problemas reales que ya ha tenido. No es un machote basado en los documentos que le hicimos a otro desarrollador.

Suena muy bonito, pero ¿Cómo se ve esto en la vida real?

Esto no es teoría, es un método. Casi como una receta.

Imagina que queremos arreglar un proceso en tu empresa, como el cierre de contratos para empresas, que siempre es un dolor de cabeza y por eso quizá ni tienes contratos.

Un abogado tradicional llegaría, te entrevistaría una hora, revisaría su repositorio de cláusulas, te hablaría de “mejores prácticas” y te daría una plantilla. Un machote. Te diría: “Firma este contrato con cada cliente antes de empezar”.

Con Legal Design, cambiamos las cosas:

Este proceso de documentación de procesos de negocio transforma cómo opera tu empresa legalmente. Es la diferencia entre comprar un traje de talla única e ir con un sastre.

No confundas esto con “Legal Tech”

Esto es clave. La mayoría de las soluciones de Legal Tech le ponen un motor a una carreta. Pueden darte un administrador de contratos, meter inteligencia artificial y mil plataformas. Pero si el proceso de base está roto, solo tendrás un proceso obsoleto más rápido.

El Legal Design se pregunta: “¿Y por qué usamos una carreta? ¿No sería mejor diseñar algo desde cero que se integre de verdad al proceso de la empresa, en lugar de darle herramientas adicionales que no le funcionan?”.

La pregunta final no es si esto llegará, sino si quieres ser de los primeros

Mira, Stanford, Cambridge y el MIT no están haciendo esto por amor al arte. Lo hacen porque se dieron cuenta de un problema económico gigantesco: el sistema legal actual es un freno de mano para la innovación global.

Son ideas que no se desarrollan. Son empleos que no se crean. Es un crecimiento que se evapora.

El Legal Design es la infraestructura para la innovación.

Entonces, tienes dos caminos: puedes seguir como hasta ahora, con abogados del siglo pasado, o puedes empezar a aplicar esto. Empezar en pequeño, si quieres, con asesoría legal para pymes auditando dónde se te escapa el tiempo por fricciones legales o rediseñando un solo contrato. Pero empezar.

Y convertir lo que hoy es tu peor dolor de cabeza en tu mayor ventaja competitiva.

El respaldo científico ya existe. La metodología está probada. La única pregunta que queda es: ¿A qué hora quieres agendar tu sesión para que sepas cómo We Law puede ayudarte?

Protege tu código y escala tu startup →

Recursos Clave:

  • Law as a Design Science por A. Porras-Gómez (German Law Journal, 2025). El marco teórico más actual que define al derecho como una ciencia del diseño.
  • Legal Design as a Thing: A Theory of Change… por Margaret Hagan (Design Issues, 2020). Un texto clave que conecta la teoría del diseño legal con sus métodos y aplicaciones prácticas.
  • Stanford Legal Design Lab. El epicentro de la innovación y aplicación práctica del diseño en el sector legal a nivel mundial, funcionando como un verdadero laboratorio de I+D para la justicia.
  • Tomorrow’s Lawyers: An Introduction to Your Future por Richard Susskind. El libro de referencia sobre el futuro de la profesión y el impacto de la disrupción tecnológica en el derecho.
  • The Sciences of the Artificial por Herbert Simon. La obra clásica y raíz intelectual que fundamenta las ciencias del diseño, plenamente aplicables hoy al campo legal.
Entrada anterior

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Contactanos

Blog

Como Funciona We Law

¿Qué es el Diseño Legal?

Nuestro Sistema

Contratos Esenciales para tu negocio

Soluciones

Agencias de Marketing

Departamentos Jurídicos Internos

© 2025 Powered By WS Capital